Ejercicio Físico y Neurociencias

 

Dra. Gabriela De Roia


La práctica de actividad física regular produce beneficios sustanciales en la salud de todas las personas, tanto en la dimensión física, psíquica y social, mejorando la calidad de vida y reduciendo el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, como son las enfermedades cardiovasculares, respiratorias, mentales, diabetes, algunos tipos de cánceres, entre otras.

Practicada de manera regular a una cierta frecuencia, duración e intensidad es un factor clave en el tratamiento no farmacológico, resultado en mejoras tanto del valor pronóstico, la morbimortalidad, así como en la calidad de vida de estos pacientes.

Las personas que están diagnosticadas con alguna enfermedad Neurológica o psiquiátrica, independientemente del nivel de discapacidad, se benefician por mantener una vida más físicamente activa.

Cada vez hay más evidencia, a favor de incluir actividad física dentro de la vida cotidiana y reducir el comportamiento sedentario prolongado, así como de prescribir ejercicio físico como se prescribe un medicamento, como uno de los pilares del tratamiento.

     



Entre los beneficios, encontramos a nivel físico, mejoras de la condición física, a nivel cardiorrespiratorio, musculoesquelético y neuromotor, que se traducen en reducción de la fatiga diaria, mejora en los desplazamientos, la resistencia, la fuerza y la flexibilidad de los músculos, la coordinación y el equilibrio y el mejor desenvolvimiento de las actividades de la vida cotidiana.

A nivel psicosocial, mejora los niveles de ansiedad, depresión, autoestima, calidad del sueño y así la relación con sus pares.

Además, se han evidenciado diferencias significativas a nivel estructural dentro del sistema nervioso central, que nos abren un nuevo camino de oportunidades para explorar las modificaciones y potenciar los beneficios en el perfil de la enfermedad.

 

 

 

 

Ver: Ejercicio Físico en Esclerosis Múltiple

 

 

 

 

 Proyecto CACEM-COG

 

 

 

 

 

 Actualizacion COVID-19 Noviembre/2020

 

 

GRUPO DE TRABAJO ENFERMEDADES DESMIELINIZANTES

 

Recomendaciones para pacientes con Esclerosis Múltiple con relación a la pandemia de coronavirus (COVID-19)

COVID-19 es una nueva enfermedad que puede afectar pulmones, vías respiratorias y otros órganos. Es causada por un nuevo coronavirus (llamado SARS-CoV-2) que se expandió por el mundo.
Las siguientes recomendaciones fueron desarrolladas por el grupo de trabajo de enfermedades desmielinizantes de la Sociedad Argentina de Neurología en base a las recomendaciones de la Federación Internacional de la Esclerosis Múltiple (MSIF) en noviembre 2020.
Estas recomendaciones serán revisadas y actualizadas a medida que haya nueva evidencia disponible sobre COVID-19.

La evidencia actual muestra que el simple hecho de tener EM no genera más riesgo de adquirir COVID-19, de enfermarse de manera más grave o de morir en comparación con el resto de población. Sin embargo, los siguientes grupos de personas con EM son más susceptibles de experimentar un caso severo de COVID-19: hombres, mayores de 60 años, personas con EM progresiva y/o con niveles más altos de discapacidad y presencia de otras comorbilidades como obesidad, diabetes o enfermedades cardíacas o pulmonares.

Se recomienda a todas las personas con EM seguir las indicaciones de la Organización Mundial dela Salud para reducir el riesgo de infección por COVID-19. Las personas en los grupos de riesgo más alto deberían prestar especial atención a estas medidas. Seguir leyendo