Recomendaciones de la World Federation of Neurohabilitation (WFNR) para estrategias de NR en la Pandemia de COVID -19

 

La mayoría de las personas con COVID-19 tienen síntomas leves y se recuperan totalmente, mientras que el 6,1% sufren una infección mas severa y enferman gravemente (insuficiencia respiratoria, shock séptico y /o falla multiorganica) y pueden llegar a desarrollar un síndrome poscuidados intensivos (síndrome del paciente critico) con compromiso motor, cognitivo y emocional. Todos ellos requieren de una neurorehabilitación intensiva.

 

Asi mismo, las personas con patologia neurologica previa a la pandemia o que han presentado algun evento neurologico intrapandemia deben asegurar la continuidad de sus tratamientos de neurorehabilitacion.

 

La WFNR en colaboración con “Frontiers in Neurology” se ha encargado de recopilar manuscritos de alto nivel de expertos internacionales, que abordarán el tema desde diferentes puntos de vista, con el objetivo principal de mantener actualizado durante la pandemia.

 

 

¿CÓMO ES POSIBLE LA NEUROREHABILITACIÓN EN LA PANDEMIA POR COVID-19?

PACIENTES SUPUESTAMENTE LIBRES DE COVID Y AQUELLOS EN QUE SE DESCONOCE SU ESTADO FRENTE AL COVID.

 

Debido a la pandemia, los servicios de salud se ven afectados y requieren cambios radicales, tanto en la organización como en los métodos operativos, con el objetivo de mantener la seguridad de los pacientes y del personal que los asiste. Tenemos la responsabilidad de ocuparnos de muchos otros problemas de salud, ademas de lo deveniente del COVID-19, lo que también incluye un rápido ingreso a la neurorehabilitación, especialmente para pacientes con manifestaciones neurológicas significativas después de un ataque cerebrovascular, una lesión cerebral traumática, etc. Esto solo es posible si se implementan medidas de cuidados para proteger a los pacientes, al personal y a la comunidad de la propagación de la infección que se origine en pacientes en los cuales no se ha hecho un testeo adecuado y que ingresan en entornos de rehabilitación provenientes de unidades de internacion o en forma ambulatoria.

 

A. Normas generales de higiene

 

Las medidas generales de protección deben publicarse en todos las áreas de atención y obedecerse.

 

• Mantener una distancia mínima de 1,5 metros

• Asegurar el uso regular de la higiene de manos.

• Utilizar máscaras para el personal y los pacientes tanto como sea posible.

• Reducir la interaccion directa entre personas tanto como sea posible

• Suspensión de visitas de cuidadores y familiares en pacientes hospitalizados. Los casos excepcionales deben ser autorizados según criterio medico.

• Reorganización del horario de trabajo del personal médico y no médico; cuando sea necesario.

• Monitorización periódica de temperatura corporal (<37,5 ° C) y saturación de oxígeno de ser necesario, para detectar posibles pacientes sintomáticos lo antes posible.


     

 

 

B. Screening de pacientes antes del ingreso a unidades de rehabilitación.

 

La mayor dificultad se relaciona con un adecuado equilibrio entre la prestación de servicios y la minimización del riesgo de propagación del COVID 19 entre los pacientes hospitalizados.

 

Los pacientes que necesitan tratamiento de rehabilitación debido a una patologia neurológica que no tienen COVID o que se desconoce su estado en relacion al COVID pueden provenir de hospitales generales, donde se asisten pacientes con infeccion de COVID, por lo que el criterio para el ingreso a unidades de neurorehabilitación deben manejarse con mucho cuidado para evitar que la infección se propague a los otros pacientes y al personal sanitario. Son necesarias múltiples pruebas Corona virus negativas. En qué medida las pruebas de anticuerpos pueden ayudar a determinar el estado infeccioso del paciente? aún no está del todo claro y hasta ahora no se pueden utilizar para seleccionar pacientes.

 

Los pacientes en que no se conoce su estado relacionado con Sars CoV 2 pueden ser admitidos en unidades de rehabilitación (tanto para pacientes internados como ambulatorios) solo si se les realiza testeo suficiente y completo. Para este grupo, es necesario la limpieza de salas con un muy estricto de aislamiento y equipo de protección personal antes de que se aclare definitivamente el estado libre de COVID.

 

Solo después de que se hayan tomado todas las precauciones necesarias, los pacientes recién ingresados pueden ser trasladados a una unidad de rehabilitación más con menos precauciones y manteniendo las normas generales de higiene.

 

C. Consejos especiales para el tratamiento y la organización de la unidad para pacientes sin COVID o pacientes con estado de infección desconocido

 

1. Las terapias deben planificarse utilizando un enfoque de “manos libres” minimizando el contacto directo entre el paciente y el terapeuta. En caso de que esto no sea posible, el personal debe estar protegido con máscaras, guantes y batas. Las terapias deben realizarse principalmente en la habitación del paciente cuando sea posible. En el caso de las actividades de gimnasio, se deben establecer reglas de distancia de al menos dos metros entre pacientes y terapeutas.

 

2. Las reuniónes de equipo deben ser reemplazadas por una modalidad virtual, medios como Zoom, Skype, Facetime y otros pueden ser alternativas adecuadas. 3. La actualización clínica del paciente con la familia debe realizarse por videollamadas o correo electrónico, siendo preferente un medio visual para acercarse a los familiares. 4. Los programas de rehabilitación deben identificar los principales objetivos con reducción de actividades del equipo de rehabilitación.

 

5. Suspensión de todas las actividades de rehabilitación que requieran flujo interno, como el movimiento entre pisos.

 

6. Además, proporcionar información mediante videos en la habitación del paciente o material escrito puede ser una buena alternativa para permitir alta frecuencia de la intervencion. Esto se aplica tanto a las intervenciones motoras como también a los tratamientos cognitivos y neurolingüísticos en los que la terapia debe realizarse con la distancia y protección adecuadas.

 

Estas precauciones incluyen siempre el uso correcto del equipamiento de proteccion y una adecuada concientización y capacitación sobre las modalidades relacionadas con su uso, vestimenta, desvestimiento y eliminación, teniendo en cuenta que a la luz de los conocimientos actuales, los principales métodos de transmisión del SARS-CoV-2 son a través de gotitas y por contacto.

 

El area psicología, debe contribuir a la reducción de las alteraciones del estado de animo, especialmente en pacientes que desarrollen delirio, ira, miedo, distimia, insomnio, ataques de pánico o sentimientos de abandono durante el aislamiento.

 

Teniendo en cuenta que en pacientes post-Sindrome de Distres Respiratorio por causas distintas de COVID-19, se han encontrado déficits cognitivos y psicológicos después de 6 meses - 1 año, puede ser útil realizar una evaluación cognitiva precisa con una posible intervención terapeutica adecuada.

 

Centros ambulatorios y hospital de día, deben suspenderse en muchas situaciones, como los grupos de riesgo, excepto en aquellas que no se pueden posponer. Aquí, como se mencionó anteriormente, es obligatorio un control muy cuidadoso del estado infeccioso y preferentemente, los pacientes deben ser seguidos por TeleMedicina.

 

 

POSIBILIDADES DE REHABILITACIÓN

 

Dado que la suspensión casi completa, de las actividades de rehabilitación de pacientes ambulatorios, hospitales de día y de la rehabilitación domiciliaria en la poblacion de riesgo, es inevitable y persistirá durante un largo período, las intervenciones de rehabilitación a distancia (es decir, la telerehabilitación) asumen un papel clave.

 

Varios estudios, centrados en el campo motor, cognitivo y del lenguaje, ya muestran que un tratamiento rehabilitador, administrado a distancia o presencial, produce los mismos resultados. Similares resultados se encontraron sobre la calidad de vida, la satisfacción con la atencion y la mejoría del estado de animo de pacientes y sus cuidadores. Por tanto, la teleasistencia también es una importante ayuda psicológica, reduciendo el profundo sentimiento de abandono de los pacientes que permanecen en aislamiento en sus hogares. Es importante aclarar y definir cómo pueden ser útiles los diferentes tipos y niveles de intervencion virtual.

 

1) Entorno: Sería conveniente realizar un servicio de Telerehabilitación en cada sala de rehabilitación donde sea posible.
El entorno puede ser el mismo para los diferentes tipos de Telerehabilitación. El servicio se suministraría con las mejores conexiones posibles.

 

2) Teleasesoramiento y teleasistencia: se debe asegurar un asesoramiento, recibir las llamadas de los pacientes, contactarlos y hacer un seguimiento de los mismos. El servicio puede limitar la actividad a la llamada telefónica, pero sería más recomendable utilizar aplicaciones actuales y gratuitas como Skype o WhatsApp, para ofrecer también un contacto visual. Con estos dispositivos también se pueden comprobar el rendimiento motor (movimientos y posturas), cognitivo (atención, memoria), del lenguaje (conversación), deglución (posturas de la cabeza), etc., del paciente. Si bien la teleasistencia parece ser solo intervenciones básicas, se ha convertido ademas en un importante apoyo psicológico para los pacientes aislados en su casa durante mucho tiempo. En esta fase, cuando la soledad de los pacientes en casa puede afectar gravemente el resultado clínico, estas intervenciones desde lejos adquieren un papel importante.

 

3) Telemonitorización: se puede implementar con el uso de dispositivos portátiles. Muchos sensores diferentes, actualmente comercializados a bajo costo, o incluso gratuitos, están disponibles para monitorear a distancia el movimiento de los pacientes y los datos fisiológicos como la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y la saturación de oxígeno. Estos pueden permitir a los profesionales monitorear el estado de un gran número de pacientes.

 

4) Tele-terapia: Para este nivel de intervención, en la literatura se han publicado muchas estrategias, especialmente basadas en sistemas de realidad virtual ya comercializados. El equipamiento si bien es caro, los costos globales son menores en comparación con los de los tratamientos de rehabilitación domiciliarios actuales (en nuestro pais aun no estan reconocidos por los financiadores del sistema de salud).

 

 

 

Investigación de neurorrehabilitación relacionada con la pandemia COVID-19

 

Es prioritaria la investigación para elaborar y documentar las necesidades de rehabilitación, las opciones terapéuticas y la atención para las personas afectadas por COVID-19 y que presentan patologia neurológica.

 

Por lo tanto, las prioridades de investigación podrían ser, pero no se limitan a: • Epidemiología, factores de riesgo y resultado a largo plazo de las funciones corporales alteradas, limitaciones de actividad, restricciones de participación y cambios en la calidad de vida de las personas afectadas por COVID-19

 

• Instrumentos clínicos para diagnosticar funciones corporales alteradas (por ejemplo, motoras, sensoriales, cognitivas, emocionales) y limitaciones de actividad en personas afectadas por COVID-19

• Efectividad de las intervenciones de rehabilitación para tratar a las personas afectadas por COVID-19, como asesoramiento, capacitación, psicoterapia, medicación. Uso de tecnología para facilitar la atención administrada a las personas afectadas por COVID-19 (examen médico virtual, teleasesoramiento, telerehabilitación)

• Preguntas sobre el sistema de atención médica al organizar la atención de rehabilitación para personas afectadas por COVID-19

• Recomendaciones de práctica clínica (basadas en evidencia) para la atención de rehabilitación de personas afectadas por COVID-19