Ejercicio Físico en Esclerosis Múltiple

 

Dra. Gabriela De Roia

 

La esclerosis múltiple (EM) tanto en su forma clínica en recaídas y remisiones como en sus formas progresivas presentan una elevada “carga sintomática” que expresa tanto a nivel físico , cognitivo como emocional/conductual. Esta multiplicidad de síntomas afectan la calidad de vida tanto de las Personas con EM (PcEM) como de sus familias.

A pesar de los notable avances en el tratamiento inmunológico/farmacológico evidenciado en los últimos años aún no existe la “cura” de la enfermedad así como tampoco se han visto resueltas todas las necesidades de las PcEM.S

Por lo tanto, las nuevas investigaciones buscan nuevas alternativas no farmacológicas para complementen los tratamientos con medicamentos.

En este marco la promoción de actividad física como parte de las actividades de la vida cotidiana, así como la prescripción del ejercicio físico como un medicamento, han mostrado tener muchos beneficios a toda PcEM independientemente de su forma clínica y de su nivel de discapacidad.

Entre los beneficios en salud se encuentran a nivel físico, la mejora de la aptitud cardiovascular, el fortalecimiento muscular, la coordinación y el equilibrio, que se traducen en reducción de la sensación de fatiga, mejora de las habilidades de la vida diaria, al fortalecimiento del sistema inmunitario y a la disminución de otras comorbilidades. A nivel psicosocial, ayuda al manejo de la ansiedad y depresión, mejoran la calidad del sueño y así la relación con sus pares.

Se trata de armar un “equipo”, donde la PcEM , junto al plantel de profesionales, forma parte activa de su propio tratamiento.

Nos proponemos pensar juntos las posibilidades en relación a la adquisición de hábitos físicamente activos y saludables en la vida cotidiana, así como de la planificación de un programa de acondicionamiento físico en base a las necesidades e intereses de cada PcEM

Para esto es necesario, por un lado, explorar juntos las posibilidades del entorno donde la persona vive, trabaja, estudia, se desplaza y usa su tiempo libre, así como las condiciones físicas y cognitivas iniciales para iniciar y sostener el cambio de comportamiento.

Por otro lado, planificar un plan de acondicionamiento físico prescrito con una dosis específica para que sea seguro y eficaz. Seguro para evitar que se transforme en un factor de riesgo más en la enfermedad, y eficaz para mejorar las dimensiones de la aptitud física relacionadas con la salud, reducir las exacerbaciones de la sintomatología, disminuir el deterioro físico y cognitivo.